El ambiente que tu bebé disfruta por largos nueve meses en el útero no era quieto en absoluto. Allí había una constante sinfonía de sonidos -los latidos de tu corazón y fluidos moviéndose dentro y fuera de la placenta.
(¿Recuerdas esos sonidos que escuchabas cuando pudiste oir el sonido del corazón de tu bebé con el estetoscopio?) Las investigaciones indican que los sonidos de “ruido blanco” o música suave a la hora de dormir ayudan a muchos bebés a relajarse y caer dormidos más fácilmente. Esto es más posible dado que esos sonidos crean un ambiente más familiar para tu bebé que una habitación en completo silencio. Muchas personas disfrutan usando música calmante a la hora de dormir a sus bebés. Si este es tu caso elije con cuidado la música que usas. Algunos temas (incluso piezas de jazz y música clásica) son demasiado complejas y estimulantes. Para que la música sea calmante para el bebé, escoge sonidos simples, repetitivos y predecibles como nanas tradicionales. Cintas creadas especialmente para que los bebés duerman son una buena elección. Escoge algo que que tú mismo disfrutes escuchando noche tras noche. (Usar un reproductor con función automática que repita los temas es de mucha ayuda para mantener la música sonando por el tiempo que la necesites). Hay una gran variedad de cintas disponible -y muy hermosas- con “sonidos de la naturaleza” que funcionan bien para estos fines, así como un generador de sonidos o “ruido blanco” que probablemente hayas visto en almacenes. Estos sonidos -gotas de lluvia, un arroyo burbujeante, agua que corre- generalmente son similares a esos sonidos que un bebé escucha en el útero. Un reloj que hace tic tac o un acuario con burbujas también son fantásticas opciones de ruido blanco. “Hoy fui a comprar un pequeño acuario y su tarareo constante parece relajar a Cloé y ayudarla a dormir. Sin embargo no compré ningún pez para poner en él. ¿Quién tiene tiempo para cuidar un pez cuando estás todo el día a medio dormir? Tanya, mamá de Cloé de 13 meses Puedes encontrar algunas cintas y CDs hechos especialmente para bebés o aquellos hechos para ser escuchados por adultos cuando desean relajarse. Sin importar tu elección, escucha primero lo que desees comprar y pregúntate: ¿Esto realmente me relaja? ¿Me ayudaría a conciliar el sueño si lo escucho a la hora de dormir? Si debes poner a tu bebé a dormir en un ambiente ruidoso y activo y lleno de gente, poner a sonar la cinta te ayudará a disimular los sonidos que puedan molestar al bebé tales como ruido de platos, gente conversando, risas de niños, televisión, perros ladrando, etc. Esto puede también ayudarte a hacer una transición desde un ambiente ruidoso al cual el bebé está acostumbrado en el día a uno de absoluta quietud en la noche. Una vez tu bebé se familiariza con este ambiente calmante o con la música puedes usar esto para ayudarlo a quedarse dormido cuando se despierta en el medio de la noche. Simplemente pon la música suavemente durante el proceso de dormirlo y calmarlo. Si se despierta de nuevo y llora, repite este proceso. Si tu bebé se acostumbra a sus sonidos para dormir tú puedes tomar ventaja de esto y llevar la cinta contigo si vas a estar fuera con el bebé durante la hora de la siesta o la hora de quedarse dormido. La familiaridad con estos sonidos ayudará a tu bebé en un ambiente poco familiar. Eventualmente tu bebé necesitará cada vez menos de estas técnicas para quedarse dormido. No sientas que debes acelerar el proceso; no hay ningún problema si tu bebé se queda dormido escuchando los sonidos. Cuando estés preparada para quitárselos puedes ayudar este proceso reduciendo el volumen de la música poco a poco hasta que finalmente no pongas ningún sonido en absoluto. Los bebés disfrutan estos sonidos pacíficos, y estos (los sonidos) se convierten en una pieza del rompecabezas que ayuda a tu bebé a domir -gentilmente y sin ninguna clase de llantos-.
Éste artículo es un fragmento del libro The No-Cry Sleep Solution: Gentle Ways to Help Your Baby Sleep Through the Night de Elizabeth Pantley. (McGraw-Hill, 2003). Traducción al español: www.criaryamar.com Puedes reproducir este artículo en tu página en Internet o en tu newsletter, con la condición de publicarlo completo, incluyendo el texto entero de la autora, nombre del libro y vínculo del portal que realizó la traducción al español. Gracias.
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