• Wide screen resolution
  • Narrow screen resolution
  • Increase font size
  • Decrease font size
  • Default font size
Criar y Amar

 

Criar y Amar

Criar y amar, el portal de la crianza con respeto.

Parto respetado, lactancia, sueño infantil, educación, disciplina positiva.

Basamos nuestra filosofía en el "attachment parenting" o crianza con apego.

¿Qué es la crianza con apego?

 

Cómo evitar accidentes domésticos
Lunes 15 de Enero de 2007 20:13

ImageEl niño explora el mundo por naturaleza.


 

  Cuando un niño es mirado, contenido, amado, necesita llamar mucho menos la atención, puesto que tiene el amor de sus papis siempre. Por lo tanto, lo que propongo, es que se lo ACOMPAÑE en su descubrimiento.

Cuando un niño es mirado, contenido, amado, necesita llamar mucho menos la   atención, puesto que tiene el amor de sus papis siempre. Por lo tanto, lo que propongo, es que se lo ACOMPAÑE en su descubrimiento.

¿Quiere tocar el enchufe?

 Pues bien. Vamos con él, le decimos "mira, tú tienes muchas ganas de tocar el enchufe, verdad?   (RECONOCIMIENTO DE SU NECESIDAD) bueno, pero resulta que el enchufe es peligroso. Ahora mami agarra tu manita y te muestra que podemos tocar arriba, abajo, al lado, pero no aquí donde están los agujeritos (OFRECERLE OTRAS OPCIONES, NO ES UN NO Y NADA MAS, ES ENCONTRAR PUNTOS DE ACUERDO INTERMEDIOS, SIEMPRE LOS HAY). Mira, podemos prender y apagar esta luz, que es muy parecida al enchufe, pero que no es peligrosa para tí."


Los niños necesitan cosas, y los adultos nos la pasamos sin reconocer esas necesidades. Ninguna cosa en la casa es peligrosa si se lo ACOMPAÑA.


Es bastante poco frecuente que un niño con mirada de su madre se vacíe el cajón de los cuchillos en la cabeza. Puede instalarse un disyuntor, para que corte la corriente en caso de que alguien se electrocute o haya algún cortocircuito; y las cosas que están al alcance de los niños, pueden ponerse más altas durante un tiempo.


La tapa del WC puede permanecer cerrada. Ningún niño tiene tanta fuerza como para abrirla por sí solo. O dejar cerrada la puerta del baño. O ponerle llaves.

Son tantas las cosas a las que les decimos que NO a los niños, que si hiciéramos una lista, no acabaría nunca. Y las invito a pensar, que esas cosas, por lo general, son por comodidad nuestra.


No meter la mano dentro del acuario con los pececitos de colores... ¿por qué? ¿Si podemos ir juntos, poner la punta del dedito, y divertirnos  con nuestros hijos?

¿Saben por qué les decimos que no? Porque es más fácil para nosotras. Más rápido (eso creemos, ahora les explicaré que no lo es). Porque estamos ocupadas y es más fácil decir que no, que limpiarnos las manos de cocinar y dedicarle quince minutos al niño, porque culturalmente se nos ha dicho que eso es malcriar.

Les muestro un ejemplo:

 

Niño más grande, mamá haciendo milanesas.

Niño: "mami, vienes a leerme un cuento?

Mami: No puedo, tengo que cocinar, en un rato llega papá y no termino con la
cena

N: Pero quiero que me leas un cuento

M: Ahora no

N:¿Me das un caramelo?  (salida casi inevitable cuando no consiguen afecto
por otro lado: pedir dulces)

M: Pero hijo, vamos a comer en un rato, no voy a darte golosinas ahora, ve a
jugar un ratito solo


El niño agarra la pelota y rompe algo, o intenta meter los dedos en el enchufe, o hace una rabieta. Resultado: Perdimos 15 minutos de gritar, regañar, calmar al niño y limpiar los destrozos. Los mismos 15 minutos que hubiéramos podido estar con él.


No digo que SIEMPRE debamos dejar todo lo que estamos haciendo para atender a los niños. Digo que cuando un niño sabe que el SI es la regla y no la excepción, y que los NO son con acompañamiento y explicación, pueden tolerarlos muchísimo mejor.

 


Lic. María Paula Cavanna

 

 

Publicidad