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Criar y Amar

 

Criar y Amar

Criar y amar, el portal de la crianza con respeto.

Parto respetado, lactancia, sueño infantil, educación, disciplina positiva.

Basamos nuestra filosofía en el "attachment parenting" o crianza con apego.

¿Qué es la crianza con apego?

 

Parto natural
Miércoles 06 de Septiembre de 2006 17:20
Índice de artículos
Parto natural
Parto en los mamíferos II
Parto en los mamíferos II
Parto en los mamíferos IV
Todas las páginas

ImageEn el parto natural los protagonistas de la experiencia son la madre y el bebé, son ellos los que marcan el ritmo del proceso y cuyas necesidades hay que respetar, dejando que la Naturaleza siga su curso, sin disturbios ni intervenciones innecesarias.

 

El parto en los Mamíferos

El parto es un acontecimiento de la vida sexual y dicho proceso transcurre de forma muy similar en todos los mamíferos, incluidos nosotros, los humanos. La sexualidad es un todo: en todos los episodios de la vida sexual son las mismas hormonas las que se producen y el mismo escenario. Las hormonas responsables del proceso y algunas de sus funciones conocidas son:-oxitocina: produce las contracciones, la salida de la placenta y promueve el comportamiento maternal. También conocida como hormona del altruismo u hormona del amor por hallarse presente en todas las manifestaciones de la vida amorosa: relaciones sexuales, parto, lactancia, ...y se da un pico especialmente alto en la hora que sigue al nacimiento.

 

-prolactina: productora de leche y también promueve el comportamiento maternal.
-endorfinas: es un opiáceo que produce analgesia natural. En el primer encuentro madre-bebé ambos se hallan impregnados en altas cantidades de endorfinas, y como los opiáceos pueden producir dependencia, este hecho puede contribuir a que no se separen o a que pasen más tiempo juntos.


-adrenalina: endurece el cérvix. En todos los mamíferos cuando se percibe alguna amenaza la secreción de adrenalina detiene el proceso de parto si este se halla en sus comienzos (dilatación), y lo acelera si este está a punto de finalizar (reflejo de expulsión). Esta forma de funcionar permite la huida ante un depredador, un incendio, o cualquier otra fuente de peligro. Inmediatamente después del parto la adrenalina hace que tanto la madre como el bebé estén alerta, se miren a los ojos con las pupilas dilatadas, ..., y que la hembra tenga un comportamiento más agresivo hacia los extraños para defender al bebé en caso necesario.

 

El parto en los Humanos:

 

A pesar de las diferencias con los otros mamíferos que tanto nos gusta subrayar, llamándonos a nosotros mismos seres racionales, el proceso de parto, en condiciones favorables es muy similar.

 

Veamos la razón de ello:

 

Nuestro cerebro está dividido en tres estructuras:

 

-cerebro racional: neocortex, corteza cerebral, pensamiento abstracto, lenguaje, ...
-cerebro mamífero, instintivo o emocional: sistema límbico: emociones, memoria,...
-cerebro reptiliano o paleocortex: bulbo raquídeo, centro del cerebro: permite la supervivencia (respiración, ...)

 

El parto es una experiencia emocional que pertenece a la esfera sexual, regulada por hormonas segregadas por el cerebro instintivo o mamífero. El neocortex, nuestro cerebro racional, no solo no cumple ninguna función importante en esos momentos, sino que es necesario que no se active demasiado, ya que entonces inhibiría el cerebro instintivo, alterando entonces la respuesta hormonal.

 

La experiencia del Parto Natural:

 

Así una mujer que va a parir necesita estar en un lugar donde se sienta a gusto y segura. Esto es más fácil si es un lugar conocido o con el que se ha familiarizado (mejor aun si es el propio hogar, donde además las bacterias son conocidas, reduciendo el riesgo de infección). Necesita también, por las razones anteriormente expuestas, condiciones de intimidad: pocos ruidos, poca luz, pocas personas (en las que ella sienta confianza, que la apoyen, respeten y confíen en ella), tranquilidad (sin prisas), ...

Aquí el papel de la partera es el de asistir, es decir, estar disponible para cuando se la necesite, pasando lo más inadvertida posible la mayor parte del tiempo. Ante cualquier procedimiento la mujer es informada y es ella la que toma las decisiones, aunque es preferible que la comadrona conozca de antemano los deseos de la madre para evitar la interferencia del lenguaje (activador del neocortex).

 

La mayoría de las investigaciones apuntan hacia la hipótesis de que es el bebé el que “decide” el momento en el que va a nacer, y frecuentemente se subestima el trabajo que hace el bebé para salir del claustro materno. Por eso es importante para ambos que la mujer sienta que está acompañando al bebé en su esfuerzo.

 

En el comienzo del parto, durante la dilatación, la mujer ha de sentirse libre para moverse, cambiar de postura, ... En estas condiciones, frecuentemente y de manera espontánea, la mujer mueve la pelvis en círculos, balanceándose (facilitando el encajamiento del bebé), respirando profundamente (lo que asegura además grandes cantidades de oxígeno al bebé cuando más lo necesita). También ha de sentirse libre para dejar salir sus emociones (risa, llanto, enfado, miedo, ...) que irrumpen con toda su intensidad. Esto es tan importante que en algunas culturas las parteras animan a una mujer cuya dilatación se ha detenido a expresar sus resentimientos ocultos para lograr que el proceso se reanude.

 

El tan temido dolor puede mitigarse con movimiento, masajes, calor seco, baños de agua caliente, apoyo emocional, contacto corporal, el balanceo de una mecedora, ..., pero sobre todo abandonándose. Durante toda esta fase de hecho lo más importante es no ofrecer resistencia al trabajo que nuestro cuerpo está realizando, dejarse llevar. En la medida en que podamos relajarnos, las endorfinas vendrán en nuestra ayuda, llevándonos poco a poco a ese estado de “trance” que tiene su culminación en la coronación. Por supuesto es recomendable una preparación adecuada, que contemple la dimensión emocional del parto, tratando de reconectarnos con el instinto muchas veces perdido. Además el grito libera, es expansivo y disminuye la contracción. También la respiración profunda amplía la expansión.



 

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