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Página 1 de 4 Por todas partes se escucha la angustiosa pregunta: ¿Cómo podemos mejorar los colegios? Los niños no aprenden, los exámenes muestran que la educación no es efectiva, las grandes empresas se quejan porque los trabajadores llegan casi analfabetos a la obra.
¿Qué pasa? Ahora que la educación se hace más universal, pareciera que algo anda muy mal. John Taylor Gatto, premiado como el mejor profesor en el sistema público de Nueva York escribió: "He observado un fenómeno fascinante en mis 25 años de ejercicio de la profesión: que las escuelas y la escolarización son crecientemente irrelevantes para las grandes empresas del planeta. Nadie cree ya que los científicos son enseñados en clases de ciencias o que los políticos en clases de civismo o que los poetas lo son en clases de literatura. La verdad es que las escuelas no enseñan nada, salvo cómo obedecer órdenes."(1) En México, la OCDE–Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico–dió a conocer hace unas semanas que el 66% de los jóvenes de 15 años tienen competencias insuficientes en matemáticas, y el 52% las tienen para leer textos. La Tarea, revista de educación y cultura, publicó el siguiente reportaje: | "En torno a la educación primaria, se cita la cifra de 31.1% de niños con rendimiento nulo o mínimo aprobatorio, se da aquí una relación inversa entre el grado y el nivel de aprovechamiento que se explica porque el niño avanza grado a grado con enormes carencias que se complican conforme avanza. En evaluaciones posteriores se encontró que en sexto año se encuentran los niveles más bajos de toda la primaria... Por primera vez, el Censo del año 2000, hace una indagación de la causa por la que los alumnos abandonan sus estudios, encontrando una razón alarmante... : el 27% de los estudiantes de 7 a 29 años que abandonaron la escuela, lo hicieron porque no les gustó estudiar; ello significa que el sistema de enseñanza no resulta atractivo para este porcentaje de estudiantes que abandonan la escuela."(2) | Es decir, mientras más asisten al colegio, menos saben. Y los que abandonan el colegio probablemente son los más sabios. Recientemente, Argentina anunció el "debate nacional" sobre una futura ley educacional que supuestamente resolverá todos los problemas económicos y laborales para lograr la igualdad.(3) En Chile, "En estos días, parece habitual hablar de crisis en la educación. Incluso, a las voces de autoridades nacionales se unen organismos extranjeros que entregan su visión. Y tanto la mirada local como la foránea coinciden en que algo anda mal."(4) Sin embargo, pocos quieren admitir que el sistema educacional, así como está diseñado, no funciona. La crisis es no sólo regional o continental, es mundial. Y los únicos que no se sienten preocupados son los que ya sacaron a sus hijos del colegio para educarlos en casa. Al principio todos dudaron que el concepto de "homeschool" iba a durar. Muchos se preguntaron cómo una madre, apenas completando secundaria, podía obtener mejores logros que un profesor preparado. Pero ya no cabe duda: los niños educados en familia logran mejores resultados en exámenes de validación y pruebas preuniversitarias que sus pares colegiales. Lo único que todavía quedaba en duda era el por qué.
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