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Criar y Amar

 

Criar y Amar

Criar y amar, el portal de la crianza con respeto.

Parto respetado, lactancia, sueño infantil, educación, disciplina positiva.

Basamos nuestra filosofía en el "attachment parenting" o crianza con apego.

¿Qué es la crianza con apego?

 

A mí me castigaron y no me pasó nada
Sábado 12 de Mayo de 2007 08:27
Índice de artículos
A mí me castigaron y no me pasó nada
Me castigaron y no pasó nada II
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ImageExtracto del libro “Padres que aman demasiado” por Jane Nelsen y Cheryl Erwin.

 ¿Qué significa “no me pasó nada”? “Nada” es algo relativo. Si, a la mayoría de nosotros ”no nos pasó nada”. Podríamos reírnos de algunos de los castigos que recibimos cuando éramos niños, e incluso hasta decir que los merecíamos. 

Sin embargo, si se nos hubiera permitido aprender de nuestros errores en lugar de pagar por ellos, ¿sería posible que estuvieramos mucho mejor a que “no nos pasara nada”?

 

El castigo está diseñado para hacer a los niños pagar por sus errores. La disciplina que enseña (cualquier definición que prefiramos)  está diseñada para ayudar a los niños a aprender de sus errores en una atmósfera de aliento y apoyo. En la siguiente historia, Stan fue guiado a través de un proceso que le ayudó a entender la diferencia entre el castigo y una disciplina no punitiva.

 

Stan contó en su grupo de padres acerca de una vez que hizo trampa en un examen de quinto grado. Stan comentó  “Fui lo suficientemente estúpido como para copiar en la palma de mi mano algunas respuestas, el profesor me vio abrir el puño para mirar una respuesta”. Este profesor tomó el papel de Stan y en frente de toda la clase lo rasgó. Stan recibió una mala calificación en el examen y fue llamado “tramposo” en público.  El profesor le contó a sus padres. Su padre le dio un azote y lo castigó un mes. Stan dijo, “Jamás hice trampa de nuevo y ciertamente merecía la mala calificación”.


El líder del grupo ayudó a Stan a explorar su vivencia para ayudar a todos en la clase a descubrir si habría habido una manera más productiva para manejar la situación.

 

Líder: ¿Alguien está de acuerdo con que Stan merecía la mala calificación?

Grupo: Sí.

Líder: ¿Hubiera sido suficiente enseñarle las consecuencias de sus elecciones o necesitaba también el castigo?

 

Grupo: Mmmmm….

Líder: ¿Qué piensas tú Stan? ¿Cómo te sentiste por haber obtenido la mala calificación por hacer trampa?

 

Stan: Me sentí muy culpable y avergonzado.

Líder: ¿Qué decidiste a partir de ahí?

Stan: Que nunca lo volvería a hacer

 

Líder: ¿Qué decidiste después de recibir el azote? (castigo)

 

Stan: Que había decepcionado a mis padres. Aún hoy me preocupo por decepcionarlos.

Líder: ¿Entonces cómo te ayudó el castigo?

 

Stan: Bueno, yo ya había decidido que no volvería a hacer trampa otra vez. La culpa y la pena de ser descubierto en frente de otras personas fueron suficientes para enseñarme esa lección. Realmente, la preocupación acerca de decepcionar a mis padres es una verdadera carga.

Líder: Si tuvieras una vara mágica y pudieras cambiar el guión de aquel evento, ¿cómo lo cambiarías? ¿Cómo cambiarías lo que alguien dijo o hizo?

 

Stan: Bien, no habría hecho trampa.

 

Líder: ¿Y después?

 

Stan: No sé.

Líder: ¿Alguien tiene algunas ideas que ofrecerle a Stan? Es generalmente más fácil ver posibilidades cuando no se está involucrando emocionalmente. ¿Qué podrían haber hecho el maestro de Stan o sus padres o qué hubiera demostrado amor y disciplina con firmeza?

 

Un miembro del grupo: Yo soy maestro y estoy aprendiendo de esto. El profesor pudo haber hablado con Stan a solas y preguntarle por qué había hecho trampa.

Líder: Stan ¿Qué habrías respondido a eso?

 

Stan: Que yo quería pasar el examen

 



 

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